«Los héroes no son mas valientes que nadie, simplemente lo son cinco minutos más» Ronald Reagan
Por estas horas Comodoro Rivadavia iniciará una nueva Liga Nacional de Basquet con Gimnasia y Esgrima otra vez Campeón.
El título en este exitismo permanente que no tiene antivirus popular, hoy muestra a los exitosos ,a los que ganaron, a los que se metieron en la historia y hasta los que se colaron en las fotos.
Pero no hay que olvidar a los que en un momento-tal vez el peor momento-con sus decisiones lograron que no se perdiera la plaza que se había conseguido en 1990. Esos son los verdaderos merecedores de la estatua y del reconocimiento eterno.
En febrero de 2001 el club local atravesaba la peor crisis económica de su historia. Sueldos muy atrasados, alquileres impagos, proveedores que cerraron créditos y muchas desgracias anexas. Era tal el momento que los jugadores capitaneados por el enorme Marcelo Richotti junto a Leonardo Diebold, le pidieron una reunión al coach de entonces. Fernando Duró que siempre fue un comodorense mas, que tomaba café con todos, que no vivía escondido en un departamento, los escuchó. De líder a líder Richotti dijo algo que no duró mas de cinco minutos «No seguimos, hasta acá llegamos. Nos volvemos cada uno a su ciudad. La cosa no da para seguir. Ya no nos fían ni el pan».
Duró a diferencia de otros técnicos-siempre del lado de los jugadores- también dijo lo suyo «En 15 dias tenemos la Liga Sudamericana. En Osorno(Chile), todo pago. Hagamos esto. Vayamos, jugamos, conocemos Chile y a la vuelta nos vamos. Un viaje de fin de curso. Cuenten conmigo, yo no cobro igual que ustedes y los entiendo».
Ese plantel partió hacia Chile con cero expectativas y un ánimo de lo peor que se pueda imaginar. Eduardo Opezzo integrante del Cuerpo Técnico, comodorense de ley, motivaba como podía al grupo. Enfrente tendrían a Provincial Osorno con jugadores de selección y un par de extranjeros conocidos, Alas Peruanas que parecía el único accesible y el Vasco da Gama con «Grillo» Vargas, Rogerio, Sandro, Helinho, Nené y en el banco nada menos que Helio Rubens. En otro grupo Atenas de Córdoba metía miedo.
Quiso el destino y la sapiencia de Duró y compañía, que le jugaran de vos a vos al Vasco y que un jovencísimo Pablo Moldú fuera a la línea con los argentinos perdiendo 87 a 86 y faltando segundos. Moldú en 5 segundos se hizo mayor sin delicadeza y le dió la victoria a su equipo.
Lo demás forma parte de la historia verdadera. triunfos ante Osorno, Alas, Uberlandia(Brasil), Flamengo(Brasil) y la medalla de plata ante Estudiantes de Olavarria.
Todo cambió. Aparecieron los sponsors, la gestión encabezada por un Señor como Mario Rodrigo secundado por Juan Gutierrez Hauri, Ernesto Dahinten, Mario Maldonado, el inolvidable «Lito» Gioino y otros audaces, logró que la realidad cambiara.
Una reunión de cinco minutos. Dos líderes adultos.
Comodoro Rivadavia siguió teniendo Liga Nacional.
Nota publicada en el sitio MAMBA SPORT
